- Inicio/
- Enciclopedia/
- Onegaishimasu
termino
Onegaishimasu
Fórmula cortés al iniciar la práctica: «por favor, entrénenme».
Origen y etimología
El vocablo Onegaishimasu (お願いいたします o お願いします en su escritura japonesa) es una expresión polite que se descompone en varios elementos. La raíz de la palabra es el verbo negau (願う), que significa 'desear', 'rogar', 'pedir' o 'solicitar'. La forma onegai (お願い) es el sustantivo derivado, que se traduce como 'petición' o 'ruego'. El prefijo honorífico o- (お-) se añade a sustantivos y verbos para mostrar respeto o cortesía hacia el interlocutor o la acción. Finalmente, shimasu (します) es la forma cortés del verbo suru (する), que significa 'hacer'. Por lo tanto, una traducción literal de Onegaishimasu sería algo así como 'hago una petición' o 'le ruego que me haga el favor'.
Desde un punto de vista lingüístico e histórico, su uso se asienta firmemente en el sistema de honoríficos japonés, una característica intrínseca del lenguaje que refleja la jerarquía social y la necesidad de mantener la armonía en las interacciones. Si bien su origen específico en el contexto de las artes marciales es difícil de rastrear con precisión absoluta, es inherente a la cortesía general japonesa y se ha adoptado de forma natural en los entornos de adiestramiento marcial, donde la relación entre sensei y deshi, o entre compañeros (deshi), está marcada por el respeto mutuo y la humildad.
Uso técnico en las escuelas clásicas
En el ámbito de las Kōryū Bugei y el kobudō, Onegaishimasu no es una mera fórmula de saludo, sino una declaración de intenciones y una aceptación de la dinámica de adiestramiento. Al inicio de cada sesión de práctica, o antes de realizar un kata o una serie de ejercicios con un compañero, los practicantes pronuncian Onegaishimasu. Esta locución encapsula la solicitud de ser instruido, de participar en la práctica con una mente abierta y receptiva, y de aceptar los desafíos y la posible incomodidad que conlleva el adiestramiento riguroso.
Cuando un practicante se dirige a un instructor o a un senpai (compañero de mayor experiencia) con Onegaishimasu, está implícitamente pidiendo: «Por favor, guíeme», «Por favor, corríjame», «Por favor, permítame aprender de usted». Entre compañeros de similar nivel, la expresión denota una petición de práctica conjunta, un reconocimiento de que ambos se beneficiarán del intercambio y que cada uno se esforzará por ser un buen uke (receptor) y tori (ejecutor) para el otro. En el dojo, este acto verbal se acompaña frecuentemente de una reverencia (rei), que refuerza el respeto y la humildad del practicante.
Es fundamental comprender que, a diferencia de un saludo casual, Onegaishimasu establece una atmósfera de seriedad y concentración. Prepara la mente para el bujutsu y subraya la importancia de la etiqueta (reigi) en el proceso de adiestramiento. Su uso es ubicuo, desde la práctica de kenjutsu con bokken o shinai, hasta las técnicas de jujutsu o nagewaza.
Contexto histórico
Si bien el término Onegaishimasu como tal no se encuentra documentado en los pergaminos más antiguos de las ryūha clásicas como una instrucción técnica específica –ya que es una fórmula del lenguaje oral y la etiqueta general japonesa–, el espíritu de respeto, sumisión a la instrucción y humildad que representa es consustancial a la filosofía de las Kōryū Bugei desde su génesis. La estructura social feudal japonesa, con su rígida jerarquía, se reflejaba en cada aspecto de la vida, incluyendo el dojo o el campo de batalla de adiestramiento.
Los bushi (guerreros) se formaban bajo un estricto código de disciplina y lealtad. La relación entre sensei y deshi era, y sigue siendo en las ryūha tradicionales, casi filial, con el alumno mostrando deferencia absoluta hacia la sabiduría y experiencia del maestro. En este contexto, una expresión como Onegaishimasu emerge de forma natural para formalizar esa relación de dependencia en el aprendizaje. No es una mera convención moderna, sino una manifestación de principios de etiqueta y respeto que han perdurado a lo largo de los siglos en el budō y que preceden a la occidentalización de Japón. Las escuelas clásicas, por su naturaleza conservadora, han mantenido estas prácticas con escasas variaciones.
Matices y errores frecuentes
Uno de los errores más comunes entre los practicantes occidentales es la traducción literal o la percepción de Onegaishimasu como un simple «por favor» o «gracias de antemano». Aunque comparte matices con estas expresiones, su significado es más profundo y específico en el contexto marcial. No es una solicitud pasiva, sino un compromiso activo de participación y aceptación de la enseñanza.
Otro error es el uso indiscriminado o fuera de lugar. Onegaishimasu se emplea antes de la práctica o de una interacción específica de aprendizaje. Utilizarlo como un saludo general en cualquier momento o como una forma de agradecer después de la práctica puede ser percibido como inadecuado o forzado. Para el agradecimiento post-práctica, la expresión correcta es Arigatō Gozaimashita (ありがとうございました), que denota gratitud por la enseñanza recibida o la práctica realizada. Confundir ambas expresiones denota una falta de comprensión de la reigi y la etiqueta del dojo.
Es crucial entender que la expresión no implica una inferioridad intrínseca, sino el reconocimiento de un rol en el proceso de aprendizaje. El sensei también puede emplear la expresión al iniciar la clase, invitando a sus alumnos a participar plenamente en el adiestramiento. Esto, lejos de ser una debilidad, refuerza la idea de un esfuerzo conjunto y un compromiso mutuo con la excelencia marcial.
Relación con otros conceptos del budō
Onegaishimasu está intrínsecamente ligada a varios conceptos fundamentales del budō y las Kōryū Bugei:
- Reigi (礼儀): La etiqueta y las buenas maneras. La expresión es un pilar de la reigi en el dojo, demostrando respeto por el espacio, el sensei, los senpai y los compañeros.
- Shuhari (守破離): El principio de las etapas del aprendizaje. Onegaishimasu se pronuncia predominantemente en las etapas shu (守, 'proteger' o 'seguir'), donde el alumno replica fielmente las enseñanzas, y ha (破, 'romper' o 'desviarse'), donde comienza a comprender y adaptar. En la etapa ri (離, 'separarse' o 'trascender'), aunque la cortesía persiste, la dinámica puede variar, reflejando un dominio más profundo.
- Zanshin (残心): El estado de alerta continuada, la mente vigilante. El acto de decir Onegaishimasu ayuda a establecer un estado mental de preparación y concentración antes de que la práctica física comience, facilitando el zanshin en las kata o los kumitachi.
- Keiko (稽古): La práctica o el adiestramiento. La expresión es la puerta de entrada a cada sesión de keiko, formalizando el inicio del proceso de aprendizaje y mejora constante.
- Tadashii Kokoro (正しい心): La mente o corazón correcto. Utilizar Onegaishimasu con sinceridad y humildad, en lugar de como una mera formalidad vacía, refleja un tadashii kokoro, una actitud apropiada para el estudio de las artes marciales. Sin esta actitud, el aprendizaje superficial puede eclipsar la profundidad del bujutsu.
En suma, Onegaishimasu trasciende una simple frase; es una manifestación cultural y filosófica que sustenta la estructura del adiestramiento en las Kōryū Bugei, un recordatorio constante de la humildad, el respeto y la dedicación necesarios para recorrer el camino del guerrero.