Qué entrenamos realmente en Shingankan Dōjō
27 ago 2026, 04:57
Hoy quiero responder a una pregunta que tarde o temprano todos los alumnos termináis haciendo:
«Sensei, ¿qué es exactamente lo que entrenamos aquí?»
La pregunta parece sencilla, pero la respuesta necesita cierta explicación.
Si alguien observa una clase desde fuera, puede ver golpes, luxaciones, proyecciones, desplazamientos, caídas, trabajo con espada, hanbō o bō. Puede concluir que practicamos una especie de jūjutsu al que añadimos armas. Otra persona puede reconocer algunos movimientos y hablar de ninpō. Alguien que conozca determinadas escuelas puede identificar un kata de Gyokko-ryū o de Kotō-ryū.
Todas esas observaciones pueden contener una parte de la realidad, pero ninguna explica por sí sola lo que estamos haciendo.
Por eso quiero que, desde el principio, aprendáis a distinguir tres cosas.
Una cosa son las capacidades fundamentales que desarrollamos.
Otra son las disciplinas mediante las cuales las desarrollamos.
Y otra son las ryūha, las escuelas tradicionales concretas que forman parte del currículo que estudiamos.
Si mezcláis estas tres categorías, llegará un momento en que tendréis muchos nombres pero poca claridad.
Vamos a ordenarlo.
La base de todo es vuestro cuerpo
Antes de hablar de Gyokko-ryū, Kotō-ryū, jūjutsu, koppōjutsu o armas, quiero que comprendáis algo mucho más sencillo.
La primera herramienta que entrenamos es vuestro propio cuerpo.
Podemos llamarlo taijutsu, literalmente «arte» o «habilidad corporal», pero no quiero que al principio os preocupéis demasiado por una traducción perfecta.
Quiero que entendáis la idea.
Antes de poder controlar a otra persona tenéis que aprender, al menos parcialmente, a controlar vuestra propia estructura.
Antes de poder desequilibrar a uke tenéis que aprender a no perder constantemente vuestro propio equilibrio.
Antes de poder manejar correctamente un arma necesitáis poder mover vuestro cuerpo alrededor de ella.
Por eso, cuando comenzáis, muchas de las cosas que parecen demasiado básicas son precisamente las que más importancia van a tener después.
Cómo os colocáis.
Cómo distribuís el peso.
Cómo avanzáis.
Cómo retrocedéis.
Cómo cambiáis de dirección.
Cómo mantenéis estabilidad mientras os movéis.
Cómo entráis y salís de una distancia.
Cómo recibís una fuerza.
Cómo caéis.
Cómo os levantáis.
Cómo coordináis la parte superior e inferior del cuerpo.
El currículo oficial actual de Kobukan comienza precisamente por una progresión de taijutsu. El alumno nuevo entra como mukyū, todavía sin grado oficial, y posteriormente progresa por Shokyū, Chūkyū y Jōkyū antes de entrar en los niveles yūdansha. La organización describe esos niveles iniciales como la construcción de la base necesaria antes de concentrarse más intensamente en las técnicas fundamentales de las ryūha clásicas.
Esto debería deciros algo importante.
No tenemos prisa por colocaros dentro de una escuela compleja antes de que dispongáis de herramientas mínimas para estudiarla.
Primero construimos el cuerpo con el que vais a estudiar.
Taijutsu no significa simplemente «técnicas sin armas»
A veces se entiende taijutsu como sinónimo de combate desarmado.
Es una simplificación útil al principio, pero quiero que con el tiempo vayáis más allá.
El taijutsu es la manera en que utilizamos el cuerpo.
Por eso continúa existiendo cuando tenéis un arma en las manos.
Si vuestra estructura es mala sin espada, probablemente seguirá siendo mala con una espada.
Si vuestra distancia es incorrecta cuando trabajáis a mano vacía, el problema se vuelve todavía más evidente cuando existe un bokutō entre vosotros y vuestro compañero.
Si no sabéis mover vuestro centro correctamente, sujetar un bō no va a solucionar el problema.
De hecho, las armas pueden hacer visibles defectos que a mano vacía conseguimos ocultar.
Por eso no quiero que penséis:
«Hoy hacemos taijutsu y mañana hacemos armas.»
En términos pedagógicos podemos separar las clases o los contenidos, naturalmente, pero vuestro cuerpo sigue siendo el punto común.
La herramienta cambia.
La distancia cambia.
La estrategia puede cambiar.
La mecánica concreta puede cambiar.
Pero vosotros seguís estando dentro de vuestro cuerpo.
El jūjutsu forma parte de nuestro estudio
Dentro de Shingankan y del currículo de Kobukan trabajamos también jūjutsu tradicional.
Cuando un principiante escucha jūjutsu puede imaginar inmediatamente luxaciones y proyecciones.
Es comprensible.
Y efectivamente encontraremos controles articulares, desequilibrios, proyecciones, golpes y otras herramientas propias del combate cuerpo a cuerpo.
Pero no quiero que reduzcáis el jūjutsu a un catálogo de llaves.
Una luxación mal colocada sigue siendo una mala técnica aunque conozcáis su nombre.
Una proyección que depende únicamente de que vuestro compañero colabore tampoco demuestra una comprensión suficiente.
Por eso estudiamos elementos anteriores a la técnica final.
Distancia.
Posición.
Dirección.
Control estructural.
Timing.
Relación entre vuestro cuerpo y el del compañero.
Podéis conocer diez maneras diferentes de manipular una muñeca. Si siempre necesitáis luchar contra toda la fuerza del compañero para hacerlo, probablemente todavía existe algo que estudiar antes de añadir la undécima.
Esa es una idea que quiero que conservéis.
Más técnicas no solucionan necesariamente una mala base.
Kosshijutsu: Gyokko-ryū
Una de las principales ryūha que aparecen actualmente dentro del currículo oficial de Kobukan es Gyokko-ryū Kosshijutsu. La propia organización la incluye entre sus sistemas principales de entrenamiento.
Con el tiempo vais a encontrar esta escuela repetidamente.
Pero no quiero que un principiante escuche la palabra kosshijutsu y crea que ya sabe exactamente qué significa porque ha encontrado una traducción de dos palabras en Internet.
Las denominaciones técnicas japonesas necesitan contexto.
Gyokko-ryū posee sus kata, su manera de organizar el movimiento y sus propios principios de estudio.
En Kobukan existe actualmente, por ejemplo, formación específica dedicada al Jōryaku no Maki de Gyokko-ryū Kosshijutsu, lo que demuestra que no estamos utilizando simplemente el nombre de la escuela como referencia histórica, sino estudiando material concreto de su currículo.
Cuando lleguéis a ese material, mi intención no será que penséis:
«Esta es una técnica de Gyokko-ryū, la memorizo y seguimos.»
Quiero que poco a poco empecéis a reconocer qué os obliga a estudiar.
Qué distancia utiliza.
Qué posición genera.
Cómo se relacionan ataque y evasión.
Dónde aparece el desequilibrio.
Qué ocurre con vuestra estructura.
Qué tipo de acción se produce sobre uke.
Eso es estudiar una ryūha.
No coleccionar sus nombres.
Koppōjutsu: Kotō-ryū
Otra de las escuelas principales identificadas actualmente por Kobukan es Kotō-ryū Koppōjutsu.
También existe dentro de Kobukan University un curso específico dedicado a Kotō-ryū Koppōjutsu Shoden Gata, y la propia organización indica que este material forma parte de los requisitos relacionados con Shodan.
Esto nos proporciona un buen ejemplo de algo que quiero que entendáis desde vuestra primera etapa.
Que una escuela forme parte de aquello que estudiamos no significa que un alumno de su primera semana tenga que estudiar inmediatamente todo su currículo.
Existe una progresión.
Os podéis encontrar con determinados principios antes de conocer formalmente todos los kata de una escuela. Podéis comenzar desarrollando una base general de taijutsu y, posteriormente, entrar con mayor profundidad en el material específico de una ryūha.
Eso tiene sentido.
No construiríamos una casa empezando por el tejado.
Daken Taijutsu y Jūtaijutsu: Shinden Fudō-ryū
El listado oficial actual de sistemas principales de Kobukan incluye igualmente dos áreas asociadas a Shinden Fudō-ryū:
Shinden Fudō-ryū Dakentaijutsu y Shinden Fudō-ryū Jūtaijutsu.
No quiero que ahora intentéis convertir estos nombres en compartimentos completamente separados.
Tendréis tiempo para estudiar qué caracteriza cada cuerpo técnico y cómo se presenta dentro de la escuela.
Lo que sí quiero que entendáis es por qué menciono el nombre completo.
No digo simplemente:
«Esto es taijutsu.»
Digo qué estamos estudiando cuando corresponde.
Porque una de las obligaciones que tenemos si queremos conservar la identidad de las ryūha es saber cuándo estamos trabajando material de una escuela y cuándo estamos realizando otro tipo de ejercicio.
Ese hábito de identificación es importante.
Cuando sepáis de dónde viene una forma, podéis empezar a comprenderla dentro de su propio contexto.
Cuando todo se convierte simplemente en «una técnica de defensa personal», esa información desaparece.
Asayama Ichiden-ryū Taijutsu
Asayama Ichiden-ryū Taijutsu aparece igualmente entre los sistemas principales del currículo actual de Kobukan.
No es una inclusión puramente nominal. En mayo de 2026, por ejemplo, el Taikai de Kobukan celebrado en Chester estuvo dedicado específicamente al estudio de Asayama Ichiden-ryū Taijutsu y Hishigi-bō bajo la dirección de James Wright Kanchō.
Esto es importante para vosotros por dos razones.
Primero, porque os muestra que las ryūha no son simplemente referencias históricas colocadas en una página web.
Se entrena material concreto.
Se dedica tiempo específico a estudiarlo.
Se trabaja directamente bajo la dirección técnica de la organización.
Y segundo, porque os muestra por qué no quiero que mezcléis automáticamente todas las escuelas.
Si dedicamos un periodo de trabajo a Asayama Ichiden-ryū, intentamos estudiar Asayama Ichiden-ryū.
No convertirlo inmediatamente en Gyokko-ryū.
No convertirlo en Kotō-ryū.
No convertirlo en una técnica genérica que hemos adaptado a nuestro gusto.
Primero dejamos que la escuela nos enseñe.
Takagi Yōshin-ryū Jūtaijutsu
El currículo público actual de Kobukan incluye igualmente Takagi Yōshin-ryū Jūtaijutsu entre sus principales sistemas de entrenamiento.
Volvemos al mismo principio.
Cuando trabajamos una ryūha, su nombre importa porque identifica un cuerpo de transmisión específico.
Para el alumno nuevo quizá inicialmente muchas técnicas parezcan parecidas.
Veis un agarre.
Una entrada.
Una luxación.
Una proyección.
Pensáis:
«Esto se parece a aquello que hicimos la semana pasada.»
Puede ser.
Pero con experiencia comenzaréis a percibir diferencias que al principio no podéis ver.
No intentéis forzar esa comprensión.
La sensibilidad para distinguir escuelas se desarrolla estudiándolas.
Primero aprendéis a reconocer movimientos.
Después patrones.
Después principios.
Y solamente cuando disponéis de suficiente experiencia empezáis a comprender mejor qué hace que determinadas formas pertenezcan a un contexto técnico específico.
Kukishinden Happō Bikenjutsu
Otro de los sistemas principales enumerados oficialmente por Kobukan es Kukishinden Happō Bikenjutsu.
Aquí ya empezamos a entrar claramente en un aspecto que a muchos alumnos nuevos os atrae desde el primer día: las armas.
Es normal.
Una espada llama la atención.
Un bō llama la atención.
El trabajo de armas posee una dimensión visual que resulta inmediatamente atractiva.
Pero quiero evitar un error.
No penséis que recibir un arma significa que el entrenamiento se vuelve automáticamente más avanzado o más «auténtico».
Un arma multiplica tanto vuestras capacidades como vuestros errores.
Con una espada, una mala distancia importa.
Un mal ángulo importa.
Una trayectoria incorrecta importa.
La ausencia de control importa.
Una distracción que a mano vacía quizá produciría un pequeño golpe puede tener consecuencias más serias incluso utilizando armas de entrenamiento.
Por eso las armas nos obligan a ser precisos.
Hanbōjutsu
Dentro del currículo separado de armas de Kobukan encontramos hanbōjutsu.
Kobukan describe actualmente el hanbō como un bastón de aproximadamente 90 centímetros y lo incluye entre las tres áreas fundamentales de su currículo de buki.
Existe además un programa específico de Kobukan Hanbojutsu Shoden Menkyo, cuyo contenido oficial incluye material de Kukishinden Happō Biken Hanbōjutsu y Kukishin-ryū Jōjutsu, además de material complementario identificado por Kobukan como Kuki Shōbukyoku.
Para vosotros, sin embargo, lo importante inicialmente no será memorizar todas estas denominaciones.
Será aprender a sostener el arma.
A desplazaros con ella.
A entender la distancia que genera.
A no tratarla como un objeto separado de vuestro cuerpo.
Un error muy común consiste en que las manos empiezan a mover el hanbō mientras el resto del cuerpo permanece completamente desconectado.
Entonces tenemos brazos trabajando por un lado y cuerpo por otro.
Queremos precisamente lo contrario.
Rokushaku Bōjutsu
Otra de las áreas fundamentales del currículo oficial de armas de Kobukan es el rokushaku bōjutsu.
Kobukan identifica el rokushaku bō como un bastón de aproximadamente 180 centímetros y mantiene actualmente un recorrido específico denominado Rokushaku Bōjutsu Shoden Menkyo.
El bō os va a enseñar rápidamente si comprendéis el espacio que ocupáis.
Un hanbō puede permitir determinados movimientos en una distancia relativamente corta.
Un rokushaku bō amplía enormemente vuestro radio de acción.
Eso significa que ya no podéis pensar solamente en vuestro compañero.
Tenéis que saber dónde están los demás.
Dónde termina vuestra arma.
Dónde empieza el espacio de otra pareja.
Qué trayectoria está siguiendo.
El arma os obliga a desarrollar conciencia espacial.
También os muestra algo que quiero que observéis desde el principio:
el alcance modifica la relación.
No podemos utilizar exactamente la misma distancia con todas las armas.
Esto parece obvio cuando lo digo.
Pero comprenderlo corporalmente es otra cuestión.
Bikenjutsu
La tercera área fundamental que Kobukan identifica actualmente dentro de su currículo separado de armas es bikenjutsu, es decir, el trabajo de espada dentro del marco técnico de la organización.
De nuevo, quiero frenar una tendencia frecuente del principiante.
Cuando cogéis una espada de entrenamiento, muchos miráis inmediatamente las manos.
Queréis saber cómo cortar.
Dónde colocar los dedos.
Cómo hacer una trayectoria.
Todo eso importa.
Pero antes quiero que observéis vuestra distancia.
Una espada cambia completamente las consecuencias de estar unos centímetros demasiado cerca o demasiado lejos.
La espada os obliga a comprender mejor el maai.
Os obliga también a comprender el momento.
Si comenzáis demasiado pronto, uke puede percibir vuestra acción.
Si comenzáis demasiado tarde, quizá ya no tengáis espacio.
Por eso el estudio de las armas no está desconectado del taijutsu.
Puede mostrarnos con mucha claridad problemas que ya estaban presentes.
Togakure-ryū Ninpō
El listado actual de sistemas principales de Kobukan incluye asimismo Togakure-ryū Ninpō.
Quiero mencionar esto con especial cuidado porque la palabra ninjutsu o ninpō provoca inmediatamente muchas asociaciones.
Cine.
Ninjas vestidos completamente de negro.
Armas exóticas.
Espionaje fantástico.
Técnicas secretas.
Tenemos que ser mucho más serios que eso.
Si una tradición forma parte del currículo, la estudiamos dentro del material y del contexto transmitidos en la organización.
No necesitamos añadir fantasía para hacerla interesante.
De hecho, cuando una materia posee suficiente profundidad histórica y técnica, la fantasía suele ocultarla en lugar de enriquecerla.
Cuando llegue el momento de estudiar material relacionado con Togakure-ryū, lo abordaremos como abordamos las demás ryūha: intentando comprender aquello que realmente se nos está enseñando.
No aquello que esperamos encontrar porque hemos visto películas.
Entonces, ¿hacemos Ninpō, Jūjutsu o Kobudō?
Ahora podéis entender por qué, cuando alguien pregunta:
«¿Qué arte marcial hacéis?»,
la respuesta de una sola palabra puede resultar difícil.
La propia Kobukan presenta actualmente su práctica como Japanese Jujutsu and Ninpo Training, dentro de una estructura que incluye taijutsu y un currículo separado de armas tradicionales.
Por tanto, dentro de nuestra práctica podéis encontrar:
taijutsu;
jūjutsu;
kosshijutsu;
koppōjutsu;
dakentaijutsu;
jūtaijutsu;
ninpō;
hanbōjutsu;
rokushaku bōjutsu;
bikenjutsu;
y material específico perteneciente a diferentes ryūha.
Pero no quiero que convirtáis esto en una lista que memorizar.
Quiero que entendáis la arquitectura.
El cuerpo proporciona la base.
Las disciplinas nos proporcionan campos de estudio.
Las ryūha organizan determinados conocimientos dentro de tradiciones concretas.
El currículo establece una progresión para aprenderlos.
No entrenamos todas las cosas al mismo tiempo
Esta idea también es importante.
Que algo forme parte del currículo no significa que deba aparecer simultáneamente en vuestra clase.
Un alumno puede mirar la lista de escuelas y pensar que necesita aprender inmediatamente ocho sistemas, tres armas y cientos de kata.
No.
Sería una manera extraordinariamente eficaz de no comprender ninguno.
La enseñanza necesita concentración.
Durante un periodo podemos estudiar determinados fundamentos.
En otro profundizar en una ryūha.
Podemos dedicar sesiones específicas al bō.
O al hanbō.
O a la espada.
Podemos trabajar un kata durante suficiente tiempo para que deje de ser simplemente una secuencia que intentáis recordar.
No tenemos ninguna obligación de cambiar continuamente para entretenernos.
La variedad puede ser interesante.
La profundidad requiere permanencia.
Kihon: las cosas que nunca dejamos atrás
Vais a escuchar muchas veces la palabra kihon.
Fundamentos.
Lo interesante de los fundamentos es que al principio parecen cosas para principiantes.
Después descubrimos que eran cosas para todos.
Desplazamiento.
Ataques.
Control de distancia.
Estructura.
Equilibrio.
Coordinación.
Todo lo demás se construye sobre eso.
Un practicante puede aprender material muy avanzado y seguir teniendo un problema básico en su desplazamiento.
Entonces el problema no desaparece porque la técnica sea avanzada.
Simplemente se vuelve más difícil de detectar.
Por eso a veces veréis que corrijo exactamente lo mismo a un principiante y a una persona con muchos años de entrenamiento.
La expresión técnica puede ser diferente.
El principio que falla puede ser el mismo.
No os avergoncéis nunca de regresar al kihon.
Preocupaos más bien si algún día creéis que ya no lo necesitáis.
Ukemi: aprender a recibir antes de querer controlar
Otro componente importante de vuestra formación será ukemi.
Muchas personas traducen inmediatamente ukemi como «caídas».
Las caídas forman parte de ello, naturalmente, pero quiero que con el tiempo desarrolléis una idea más amplia.
Aprender a recibir una técnica.
Proteger vuestro cuerpo.
Mantener percepción durante una pérdida de equilibrio.
Comprender cuándo podéis continuar y cuándo necesitáis ceder.
Recuperar vuestra posición.
Todo esto tiene importancia.
No quiero alumnos que solamente sepan hacer técnicas a otros.
Quiero practicantes capaces de recibir trabajo de forma inteligente.
Además, cuando sois uke estáis recibiendo información directa sobre la técnica del compañero.
Podéis sentir dónde aparece la presión.
Dónde desaparece vuestro equilibrio.
Dónde existe un hueco.
Dónde está utilizando demasiada fuerza.
Ukemi no es el tiempo durante el que esperáis a volver a ser tori.
Es entrenamiento.
Atemi: golpear no es simplemente pegar fuerte
Encontraréis también atemi, golpes.
Al principio es fácil pensar que el objetivo de un golpe es simplemente generar la mayor fuerza posible.
Naturalmente, la capacidad de producir impacto importa.
Pero dentro de una técnica un atemi puede tener relación con muchas otras cosas:
distancia;
ángulo;
estructura;
momento;
apertura;
desequilibrio;
respuesta de uke.
No todos los golpes cumplen necesariamente exactamente la misma función.
Por eso no quiero que cada atemi se convierta automáticamente en una competición por ver quién pega más fuerte.
Primero tenemos que comprender qué está haciendo dentro del ejercicio.
Kuzushi: si no comprendéis el equilibrio, lucharéis contra la fuerza
Escucharéis constantemente kuzushi.
Desequilibrio.
Es uno de esos conceptos sencillos de explicar y difíciles de desarrollar.
Imaginad que intentáis mover un armario pesado.
Si empujáis directamente contra su punto más estable, necesitáis mucha fuerza.
Si conseguís inclinarlo hasta que su propio peso empieza a abandonar la base, la situación cambia.
Con una persona ocurre algo parecido, aunque naturalmente el cuerpo humano es muchísimo más complejo porque se mueve, reacciona y recupera equilibrio.
Por eso no quiero que penséis en kuzushi solamente como «tirar de alguien hasta que pierde el equilibrio».
Puede aparecer mediante posición.
Dirección.
Movimiento.
Timing.
Reacción.
La comprensión progresiva del equilibrio va a atravesar prácticamente todo lo que hagáis.
Maai: aprender dónde ocurre la técnica
También hablaremos constantemente de maai, la relación de distancia.
No existe una distancia universal correcta.
Depende de la situación.
Del ataque.
Del arma.
De la escuela.
De aquello que intentamos conseguir.
Lo que sí quiero que aprendáis es que una técnica no ocurre independientemente de la distancia.
Muchas veces cuando algo no funciona, el alumno empieza a mirar sus manos.
Cambia el agarre.
Aprieta más.
Busca otra palanca.
Y el verdadero problema empezó medio metro antes.
Entró demasiado lejos.
O se quedó demasiado lejos.
Por eso aprender maai significa empezar a reconocer dónde puede existir una acción.
Las armas os enseñarán esto de forma especialmente clara.
Hyōshi: el momento importa tanto como el movimiento
Con el tiempo aparecerá también el estudio del ritmo y del timing.
Podéis realizar técnicamente el movimiento correcto y hacerlo en el momento equivocado.
Entonces deja de ser correcto.
Esto resulta difícil para el principiante porque al principio toda vuestra atención está ocupada intentando recordar qué tenéis que hacer.
Es normal.
Primero:
«Pie aquí.»
«Mano aquí.»
«Giro.»
«Control.»
Más adelante esas acciones requieren menos pensamiento consciente.
Entonces podéis empezar a prestar mayor atención a cuándo sucede cada una.
Ese es otro motivo por el que repetimos.
La repetición libera progresivamente atención.
Kata, aplicación, resistencia y adaptación
También quiero aclarar algo sobre nuestra metodología porque forma parte explícita del planteamiento actual de Kobukan.
Kobukan no presenta el kata como el punto final del entrenamiento.
Su documentación actual señala que, junto al estudio de kihon y kata, se utilizan randori estructurado, ejercicios con resistencia y trabajo basado en escenarios para comprobar las mecánicas bajo condiciones dinámicas y aprender a aplicar y adaptar aquello que se ha estudiado.
Esto encaja con algo que ya os he explicado.
El kata nos proporciona estructura.
Pero no queremos que termine convertido en una danza que solamente funciona cuando ambos conocen exactamente el resultado.
Existe una progresión.
Primero necesito que seáis capaces de estudiar la forma.
Después podremos empezar a introducir variables.
Resistencia.
Reacción.
Cambios de distancia.
Presión.
Situaciones menos previsibles.
Pero si introducimos todo esto desde el primer minuto, cuando todavía no podéis mantener vuestra postura, será muy difícil saber por qué algo ha fallado.
La presión no sustituye la técnica.
La técnica tampoco debe utilizarse como excusa para evitar toda presión.
Necesitamos ambas cosas en el momento adecuado.
No confundáis una aplicación con la ryūha
Esto merece una explicación especial.
Durante el entrenamiento puedo mostraros una aplicación derivada de un principio.
Puede cambiar el ataque.
Puede cambiar la distancia.
Puede cambiar la terminación.
Eso no significa automáticamente que la nueva versión sea el kata original de la escuela.
Tenemos que saber distinguir.
Esto es el kata.
Esto es una explicación.
Esto es una aplicación.
Esto es una variación.
Esto es un ejercicio que utilizamos para estudiar determinado principio.
Si no hacemos esas distinciones, dentro de algunos años alguien puede recibir una aplicación que yo mostré durante cinco minutos y empezar a transmitirla como:
«Así se hace el kata tradicional.»
Ahí comienza la deformación.
Por eso la precisión en el lenguaje también forma parte de la transmisión.
Las armas no son un complemento decorativo
Quiero regresar una última vez al trabajo de armas.
Kobukan mantiene actualmente un currículo Buki separado y estructurado alrededor de hanbōjutsu, rokushaku bōjutsu y bikenjutsu.
Eso significa que las armas tienen su propio recorrido de estudio.
No son algo que sacamos ocasionalmente porque una clase necesita resultar más interesante.
Tienen técnica.
Tienen progresión.
Tienen kata.
Tienen requisitos.
Y requieren responsabilidad.
Por eso aprenderemos a manejarlas de forma adecuada.
No juguéis con las armas.
No realicéis movimientos que no os han pedido mientras otras personas están cerca.
No confundáis familiaridad con seguridad.
Cuanto más tiempo llevéis utilizando un arma, más consciente deberíais ser de lo que puede ocurrir si perdéis la atención.
Entonces, ¿qué quiero que aprenda un alumno nuevo?
Después de toda esta explicación quizá estéis pensando que necesitáis aprender demasiado.
No.
Durante vuestra primera etapa quiero algo mucho más sencillo.
Quiero que empecéis a construir un cuerpo que pueda aprender.
Que comprendáis vuestra postura.
Que empecéis a moveros con mayor control.
Que aprendáis a caer.
Que desarrolléis una idea inicial de distancia.
Que sepáis trabajar con un compañero sin ponerlo innecesariamente en peligro.
Que aprendáis a observar.
Que reconozcáis algunos conceptos fundamentales.
Que podáis recibir una corrección y aplicarla.
Que entendáis que cuando mencionamos una ryūha no estamos simplemente utilizando un nombre japonés para hacer la técnica más interesante.
Y quiero que empecéis a reconocer que todas esas partes se conectan.
El golpe depende de la distancia.
La distancia depende del desplazamiento.
El desplazamiento depende de vuestra estructura.
El kuzushi depende de vuestra relación con uke.
El arma modifica el maai.
El kata organiza una situación.
La aplicación pone a prueba vuestra comprensión.
La resistencia revela aquello que todavía no funciona.
Todo está relacionado.
No busquéis dominar ocho escuelas
Buscad dominaros un poco mejor a vosotros mismos.
Ese es un objetivo mucho más razonable para empezar.
Cuando podáis colocar mejor vuestro cuerpo, las técnicas empezarán a cambiar.
Cuando vuestra distancia mejore, determinadas acciones requerirán menos esfuerzo.
Cuando aprendáis a observar, empezaréis a ver información que antes necesitaba ser explicada.
Cuando desarrolléis un buen ukemi, podréis recibir técnicas de compañeros más avanzados y aprender de ellas.
Cuando conozcáis mejor el kihon, podréis entrar en los kata de las ryūha con herramientas mucho mejores.
Y entonces los nombres empezarán a tener significado.
Gyokko-ryū dejará de ser simplemente «una escuela de la lista».
Kotō-ryū dejará de ser un nombre.
Asayama Ichiden-ryū empezará a tener una identidad reconocible.
Shinden Fudō-ryū empezará a mostraros su propia lógica.
El trabajo de bō dejará de ser simplemente mover un bastón largo.
La espada dejará de ser un objeto fascinante y empezará a enseñaros distancia, estructura y decisión.
Eso requiere años.
Y está bien que sea así.
Lo que entrenamos es una progresión
Si quiero que os quedéis con una sola idea de esta clase, quiero que sea esta:
no entrenamos una colección de técnicas; entrenamos una progresión.
Kobukan mantiene actualmente un sistema progresivo de taijutsu desde mukyū y los niveles kyū hasta yūdansha, un conjunto identificado de ryūha principales y un currículo específico de armas basado en hanbōjutsu, rokushaku bōjutsu y bikenjutsu.
Dentro de esa estructura nuestro trabajo en Shingankan consiste en estudiar.
No necesitamos aprender todo hoy.
Hoy necesitamos trabajar correctamente aquello que tenemos delante.
Si es kamae, estudiamos kamae.
Si es ukemi, estudiamos ukemi.
Si es un kata de Gyokko-ryū, estudiamos ese kata de Gyokko-ryū.
Si es rokushaku bōjutsu, trabajamos el bō.
Si estamos investigando una aplicación, sabemos que estamos investigando una aplicación.
Cada cosa en su lugar.
Cada etapa en su momento.
Porque cuando somos capaces de mantener esa claridad, empezamos a comprender que las diferentes partes del currículo no son piezas aleatorias.
Van construyendo una forma de movernos, percibir, recibir, controlar y adaptarnos.
Y eso, mucho más que memorizar una lista de técnicas, es lo que estamos entrenando.
参加
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